Protege tu salud y la de tu casa con prácticas naturales.

Nuestra casa está llena de peligros y amenazas para la salud. Sin embargo, unas pequeñas precauciones pueden ayudarnos a protegernos.

Acostumbramos a asociar el hogar con un lugar seguro donde protegernos de los peligros del exterior. En cambio y sin ser la mayoría de las veces conscientes de ello, el interior de nuestra casa puede constituir un auténtico peligro para la salud.

Conseguir una casa que sea 100% respetuosa con nuestra salud implicaría en la inmensa mayoría de los casos, no solo a que la volvamos a levantar desde cero, sino, que también busquemos otro lugar donde hacerla. Pero sin que tengas que llegar a tales extremos en Solsticiado te damos 10 sencillos consejos que puedes aplicar a tu vivienda y con los que harás desaparecer gran parte de las molestias que has tenido que soportar por meses o incluso anos. Elegir una pintura no toxica, desenchufar una lámpara o cambiar de orientación nuestra cama puede se suficiente para acabar con persistentes dolores de cabeza, alergias o problemas de insomnio.

1.- Plantas nuestras purificadoras.

Además de decorar las plantas contribuyen a purificar el aire ya que proveen de oxigeno durante el día y pueden reducir entre un 10 y un 80% la contaminación interior al eliminar muchas de las sustancias toxicas procedentes de los plásticos, de las pinturas, los pisos ventanas o incluso de los productos de limpieza. Por otra parte y muy importante, es que estas amigas combaten el exceso de iones positivos. Algo que también podemos lograr con una fuente de interior o un aparato ionizador y purificador de aire.

2.- Electrodomésticos o Electro esmog­

Aunque no  a todo el mundo le afecta de igual manera, la electricidad y los electrodomésticos suponen un peligro potencial para nuestra salud, ya que, una exposición excesiva se ha asociado con migrañas, estrés ansiedad, depresión, cansancio crónico, insomnio y tensiones musculares.

La mejor forma de protección frente a esta contaminación electromagnética es mantener la mayor distancia posible con los enchufes, electrodomésticos y demás aparatos electrónicos.

Desconectarlos cuando no los uses y sobre todo al dormir, ya que entonces somos más vulnerables y sensibles.

Otra idea benefactora es instalar un interruptor de desconexión automática, que se activa cuando apagas las luces del dormitorio y se desactiva al volver a encenderlas.

3.- Materiales de desintegración o de sana construcción.

Muchos de ellos emiten sustancias químicas toxicas para nuestro organismo que hemos procurar de evitar en la medida de lo posible.

Opta por materiales naturales (madera, piedra, adobe, ladrillo) tanto en lo que se refiere a materiales de construcción como también en el mobiliario y decoración.

Elige pinturas y barnices ecológicos y naturales. Además de no resultar tóxicos, permiten a las paredes respirar, lo que favorece la renovación del aire interior y que las superficies pintadas con ellos no se carguen electromagnéticamente.

4.- productos de limpieza sin tóxicos.

Tensoactivos, formaldehido, ácido clorhídrico, amoniaco, legía y una larguísima lista forman los tóxicos químicos con los que estamos en contacto a diario. Las mismas sustancias que tu detergente forme espuma, dan olor a tu ambientador o desinfectan tu baño, pueden provocarte desde irritación de los ojos y piel, mareos o dolores de cabeza. En los casos más graves lesiones del sistema reproductor, alteraciones hormonales, daños en el sistema nervioso central o incluso cáncer. La opción más segura para protegerte frente a ellos es sustituir los limpiadores convencionales por otros naturales y ecológicos.

5.- Al dormir, cargas las pilas o más bien despiertas agotado

La Elección de la ubicación y orientación del lugar en el cual el cuerpo va a descansar y regenerarse es fundamental. La cama hay que evitar colocarla sobre cruces de radiaciones telúricas. Lo ideal es contratar a un experto que determine donde están esos puntos Patógenos, pero si esa opción te es imposible cambia la posición de la cama durante una quincena o una Luna (ciclo de 28 días), si al transcurso de ese tiempo no notas ningún cambio sigue probando.

En general la mejor orientación de la cabecera de la cama es al norte o al este, ya que en esta dirección, nuestro organismo restablece el equilibrio energético.

6.- Iluminación es igual a SOL

La luz solar se ha convertido en el paradigma de un hogar sano, ya que regula nuestro reloj interno, ayuda a fijar la vitamina D y actúa sobre los neurotransmisores influyendo en nuestro estado de ánimo.

Así podrás potenciar al máximo su entrada

Mantener limpios los cristales y eliminar esos objetos que impidan dejar la luz que pase.

Acostumbrarse a abrir bien las cortinas

Elige tonos claros para las paredes, suelos e incluso los muebles, para asi aumentar el reflejo de la luz hacia el interior.

Si hay una habitación en la que es imposible que entre la luz del sol, ilumina con lámparas  de espectro total.

7.- una correcta ventilación. 10 minutos mínimo al día es lo recomendable.

Es sin duda la forma más sencilla y barata de mejorará la calidad del aire de nuestra casa. De esta forma facilitaremos la renovación del aire interior, eliminando las sustancias toxicas suspendidas en el y la restauración del equilibrio iónico del aire, ya que dicho desequilibrio es el responsable de la sensación  de malestar general, dolor de cabeza, irritabilidad, agotamiento o dolores musculares que a veces notamos tras pasar mucho tiempo en un lugar cerrado.

8.- las fibras naturales son nuestras aliadas.

Cortinas, sabanas, toallas, pijamas etc. La comodidad principalmente es la que nos ha llevado a elegir aquellos que están realizados con tejidos sintéticos que resultan más duraderos y que a menudo no necesitan ser planchados. Sin embargo estos tejidos cuentan con un inconveniente de que no permiten una correcta transpiración del cuerpo, de hecho suelen crear cargas electromagnéticas indeseadas y en ocasiones dan lugar a alergias.

Lo aconsejable es que utilices tejidos hechos con fibras naturales, ya sean de origen vegetal o animal, puesto que evitan esos problemas en gran parte. Una de las fibras más recomendable es el algodón

Incluso esos tejidos naturales pueden contener sustancias químicas procedentes de los plaguicidas usados durante su cultivo o de aditivos empleados en su producción. De ahí que lo mejor sea que laves estas prendas antes de usarlas, así eliminaras cerca del 80% de los componentes químicos que tengan.

9.- Los Colores.

Está demostrado que la exposición a determinados  colores repercute en nuestra salud y estado de ánimo. Aunque a cada persona le afecte el color de una manera diferente en general.

Colores cálidos. Incitan a la activada y se les considera adecuados para habitaciones donde se realiza un trabajo intelectual como un despacho o una habitación donde estudien los niños. Sin embargo no pueden ser colores únicos, ya que en exceso provoca nerviosismo.

Colores fríos. Se les consideran colores que incitan al sosiego, por lo que son adecuados en habitaciones dedicadas al descanso como el dormitorio.

10.- Oído al ruido.

Un exceso de ruido puede provocar insomnio, irritabilidad y alteraciones del carácter, entre otros trastornos. De ahí la importancia de vigilar este aspecto también en nuestra vivienda.

Si tienes planeado cambiarte de casa, antes de decidirte por una, asegúrate de que no esté cerca de un punto ruidoso, como calles con mucho tráfico, hospitales, autopistas, bomberos o aeropuerto.

La solución más eficaz, pasa por la instalación de un buen aislante. Las soluciones mas interesantes son la lana de roca y la fibra de vidrio para aislar tabiques y la doble ventana en caso de que las agresiones acústicas procedan del exterior.