Proyecto de Apiario en tu Hotel

Te imaginas compartir tu Hotel con 100 mil o 200 mil abejas

No te alarmes porque cada vez esto más normal. Se instalan Colmenas en las azoteas y ayudan, así, a evitar la extinción de este insecto.

Hace tiempo que se alerta sobre las consecuencias de la desaparición de las abejas. En Europa, el 84% de 264 cultivos depende de su polinización según datos de Greenpeace. Además algunos estudios apuntan a que sin abejas pronto nos quedaríamos sin vegetales y hortalizas, y que a la larga también se reduciría la producción de café, leche, queso, papas, etc.

Para evitar que esto ocurra algunos edificios e instituciones han empezado a instalar colmenas en sus azoteas. Una tendencia a la que se han sumado Hoteles que luego ofrecen los productos de sus colmenas a los huéspedes del Hotel. Así fidelizando y creando productos apícolas con su marca o nombre.

DANIEL HOTEL / VIENA.

En este hotel tienen calculado que para un solo tarro de miel, las abejas vuelan 40.000 mil veces y visitan aproximado 7 millones de flores, en este caso de los jardines schweizer, pero también del Palacio Belvedere, el Botánico y desde hace un tiempo del huerto con variedades antiguas de Manzanas que han incluido en el Hotel.

El proyecto empezó en 2012 con dos colmenas y bajo la supervisión del apicultor Dietmar Niessner. Ahora, cinco años después, el propietario del hotel, Florián Weitzer, y todo su equipo ya pueden decir que es un éxito: han ampliado en siete las colonias, han conseguido un producto del que destacan su gran variedad nutricional y sus clientes lo degustan en los increíbles desayunos de su panadería o lo compran en su tienda.

MANDARIN ORIENTAL DE PARÍS

Aquí la miel sabe a las flores del Jardín de las Tullirías, que son los que visitan a diario las abejas (hoy más de 100.000) que acoge este hotel. La primera colmena la instalaron en 2012 y ahora tienen dos. En total, producen entre 30 y 50 kilos de miel al año. 

Para evitar que estos insectos se alteren, sólo el apicultor que se encarga y algunas personas entrenadas del hotel tienen acceso a ellas. Eso sí, se pueden ver desde algunas habitaciones y también se puede disfrutar de su miel en uno de los cócteles que preparan.

Los huéspedes que aceptan colaborar en la protección del medio ambiente (pidiendo, por ejemplo, que no se cambien las toallas cada día), se llevan un tarro de miel. La iniciativa forma parte del proyecto medioambiental del Mandarín, que puso en marcha su manager Philippe Leboeuf con la ayuda de una organización local, Le Miel de Paris. Y es que esta ciudad está declarada ‘libre de pesticidas’ desde hace más de 10 años.

Una de las colmenas del Mandarín Oriental de París© D.R.

SHANGRI-LA HOTEL (SÍDNEY)

Atención a la producción de este centro porque el año pasado recogieron nada más y nada menos que 270 kilos de miel. Tienen ocho colmenas y en cada una entre 60.000 y 80.000 abejas. Su proyecto empezó en 2013 y fueron el primer hotel de la ciudad en poner en marcha una iniciativa de este tipo. Lo hicieron en colaboración con The Urban Beehive y su apicultor Doug Purdie, que visita el apiario cada tres semanas para asegurarse de que todo está bien. Una o dos veces al año, además, ofrece una ‘masterclass’ acompañada de una cena al aire libre.

Aunque con estos resultados ya pueden decir que es un éxito, no descartan ampliar el proyecto. De momento, los clientes del Shangri-la no pueden visitar el apiario, pero sí que encuentran esta miel casera y sin procesar en sus desayunos y en algún que otro plato y combinado.

Entre abejas en la azotea del Shangri-La

HAM YARD (LONDRES)

Este centro abrió sus puertas en 2014 y al cabo de un año hacía ya su primera recolecta de miel. Es una producción pequeña con dos colmenas que están rodeadas de un huerto con las plantas que más les ayudan, y que dan a la miel el aroma de las flores locales.

Quien se encarga es Camilla Goddard, la apicultora residente de los hoteles Ham Yard y propietaria de Capital Bee. Visita regularmente a las abejas, aunque lo hace sobre todo en verano para cosechar la miel que los huéspedes pueden luego tomar en el desayuno o en el bar en forma de cóctel. En este hotel, ellos sí que pueden acceder al jardín.

ST. ERMIN’S HOTEL (LONDRES)

Si queréis aprender a manejar las colmenas y recoger miel, vuestro sitio es el Saint Ermin’s. Aquí cada septiembre se celebra ‘el mes de la miel’ y Camilla Goddard, que es también la apicultora encargada de las 350.000 abejas de este lugar, ofrece distintos talleres para los que se quieran apuntar.

La miel también se convierte en el ingrediente principal del Afternoon Tea y de algunos de los cócteles de la carta, como su famoso ‘Bowler Hat’. Una buena excusa, pues, para ver de cerca las cuatro colmenas que tienen y degustar este producto con sabor, en este caso, a las flores del Palacio de Buckingham y St. James’ Park.

Sabe a flores del Palacio de Buckingham y St James’ Park© D.R.

FAIRMONT HOTELS

Los hoteles Fairmont empezaron hace ya una década a instalar apiarios y hoteles para abejas en sus centros de alrededor del mundo. Es parte de su programa de sostenibilidad, que el año pasado se amplió con diez colmenas más.

Las encontramos en Nueva York, Boston o Washington, pero también tienen en Kenia o China. En el Fairmont Waterfront de Vancouver hay más de 500.000 abejas que el año pasado produjeron ¡300 kilos de miel! Aquí, durante el verano hacen visitas diarias para explicar, por ejemplo, que las abejas hacen más de 50 viajes al día de 5 kms cada uno para recoger alimento y vaciarlo en la colmena.

En este hotel incluso tienen un menú con 13 alimentos que necesitan la polinización. Y es que tienen claro que gran parte de lo que comemos depende de la supervivencia de este animal.

“A menudo escuchamos a la gente quejarse de miedo cuando ve una abeja en un jardín, pero la realidad es que no ver una abeja en un jardín es mucho más peligroso”, explica Laurie Adams, directora ejecutiva de Pollinator Partnership, una organización destinada a la protección de los polinizadores, con quien Fairmont Hoteles se ha asociado para sus proyectos.

¿Y sus hoteles en España? Por ahora no hay ninguno con colmenas en su azotea, pero nos avanzan que está entre sus planes.

Abejas en los hoteles Fairmont© D.R.

WESTIN GRAND HOTEL (BERLÍN)

Aquí el hit es el helado de miel casero, aunque las vinagretas frutadas y los panes de miel no se quedan atrás. La idea de instalar colmenas fue del anterior director gerente del hotel, pero el actual se lo ha tomado tan en serio que se ha convertido en apicultor.

Así, Thomas Hattenberger es, además del máximo responsable del Westin Grand Hotel, el propietario también de las cuatro colmenas que tienen en la azotea con vistas al Reichstag y una producción que llega a los 250 kilos de miel al año. Miel, por cierto, que sabe a flor de lima que las abejas polinizan ya sea en el famoso boulevard Unter den Linden o en el parque Tiergarten.

En el Westin Grand Hotel se desayuna con miel

HOTEL CLARION CONGRESS (PRAGA)

En este hotel de Praga la primera cosecha de miel sabe a castaña, la segunda a acacia y la tercera a flores de tilo. En total tienen más de 250.000 abejas trabajando en su azotea y produciendo casi 200 kilos de producto anuales, aunque depende de las condiciones climatológicas puede oscilar bastante de temporada en temporada.

Empezaron en 2016 y quien se encarga es el jefe técnico del hotel, Vladimir Sieber. Él es quien a finales de verano empieza a preparar las colmenas para el invierno y se asegura que los animales tengan suficiente comida para aguantar hasta la primavera. Durante los meses de frío el trabajo es básicamente de mantenimiento y reparación, y sobre todo controlar que el espacio sea suficiente para que la colmena crezca.

Las visitas de los huéspedes están restringidas, aunque se han organizado distintos tours. Lo que sí tienen asegurado es poderla tomar durante el desayuno. El hotel forma parte de la Unión Checa de Apicultores.

Hotel Clarión Congress© D.R.

LANCASTER LONDON HOTEL

Este fue uno de los primeros hoteles de la ciudad en instalar colmenas. Era 2009 y tenía ya medio millón de abejas. En 2011 organizaron también el primer London Honey Show. Aquí la miel tiene sabor a cítricos (de los árboles de lima de Hyde Park) y se utiliza para los desayunos, pero también para el postre en su restaurante ecológico Island Grill. Y es que este centro se quiere convertir en uno de los hoteles “verde” de Londres.