Los laberintos de siete circuitos tienen increíbles cualidades curativas, al aplicar la geometría solar, de acuerdo a la latitud del lugar. Se utilizan mediciones muy precisas que se encuentran en el mamdala del lugar. De pronto, construimos un laberinto con elemento especifico (agua, tierra, aire o fuego) y otras veces con una nota musical. Este tipo de laberinto trabaja con la armonizacion de las energías del cuerpo físico y de los órganos.